Zoel la dueña de la marca, llegó con una necesidad clara: organización y una estética que realmente vibrara con la esencia del Kali, su estudio de yoga, al no contar con un manual de marca previo, el proceso comenzó desde la raíz: un brainstorming estratégico y un moodboard curado que sirvieron como brújula para transformar un feed disperso en un refugio visual de calma y disciplina.

Más allá de lo estético, Kali buscaba orden, reemplazamos la improvisación por una planificación mensual detallada, donde cada pieza de contenido tiene un propósito: educar sobre la práctica, inspirar a la comunidad y reflejar la armonía del centro.​​​​​​​
Tomando como decisión una paleta de colores que trasmitiera calidez, pero al mismo tiempo confianza, cercanía y prolijidad estética.
Tipografías que acompañan con movimiento en sus trazos pero también con estructura.
La fluidez del yoga en formato digital, se desarrolló un lenguaje visual propio: tipografías serenas, espacios que respiran y un tratamiento de color que unifica las imágenes. El resultado es un Instagram que no solo informa, sino que invita a la práctica desde el primer impacto visual.
Estrategia basada en la escucha, el éxito de este proyecto radica en la call inicial: entender qué faltaba y qué sobraba. Hoy, Kali cuenta con una identidad digital sólida y una gestión de contenidos que le permite enfocarse en lo que mejor sabe hacer: enseñar.
Cliente: @kali_ashtanga
País: Argentina

Muchas gracias :)

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